viernes, 23 de enero de 2009

Sentirse pequeño

El otro día en clase hablaba por algún motivo del sol, de las nubes, de como giramos en el universo unos alrededor de otros y demás zarandajas astronómicas.
Mientras hablaba mirando al sol pálido, oculto tras las nubes, tuve esa sensación de pequeñez que me da de cuando en cuando. Me sentí por un momento un micrométrico punto en esta bola que llamamos Tierra, girando alrededor de una estrella gigantesca en comparación. Una estrella que solamente es la estrella más cercana, una entre millones, a la que estamos atados.

Me sentí pequeño y extasiado por mi pequeñez, y a la vez sorprendido al comparar nuestra minúscula huella en el universo con lo grande que resulta nuestra vida, para nosotros y para los que nos rodean. No somos nada y sin embargo lo somos todo.
Comparadas con la escala del universo nuestras diminutas cosas no son nada, pero son todo lo que tenemos. Aunque viviésemos 1000 veces nuestras hazañas no llegarían más allá de la esquinita del brazo de la Vía Lactea en la que estamos.

Quizás el universo sea infinito, pero nosotros no. Aquí y ahora, lo que hacemos cuenta, cada vez.

miércoles, 7 de enero de 2009

Bienvenido 2009

O más bien no. El maldito 09 de momento me ha costado perder un dia en un aeropuerto y un accidente de coche en sólo 6 días de vida.

A este paso para el 20 estaré criando malvas o en alguna cárcel tailandesa. Eso si creyera en la mala suerte, claro.
Quizás alguien me echó un mal de ojo, o tengo una maldición africana pendiente desde la última vez que estuve en África. Si llego a ir a Cuba el coche hubiese sufrido combustión instantánea, así que no me puedo quejar...

Qué impaciencia, qué anhelo ¿cómo será el 2010?

Para la próxima ya lo sabe...

Al parecer esa es una respuesta adecuada para los señores de Tráfico cuando va uno y les reclama por sus automatizadas atenciones. No es que reclamen más seguridad o prudencia en la conducción, o que pidan que se promueva la Educación Vial en los centros, no. A ellos les basta con pedir dinero.

Y es que este ciudadano que suscribe recibió una multa de poca cantidad que satisfizo cuando pudo, cumplimentando correctamente el impreso y realizando el pago, peeeeero resulta que la DGT en toda su sabiduría, y pasados dos meses, decide que es normal sancionar de nuevo con la mínima (310€) por no identificar al conductor del vehículo sancionado en primer lugar.

¿Qué ha pasado? Pues que su maravilloso sistema automático nos sanciona A TODOS si no identificamos al conductor pasados los dos meses, aunque el plazo de pago de una multa sea muy superior. En mi caso además resulta que la multa se pagó 7 días después del Sagrado Automatismo, con lo cual es totalmente improcedente su reclamación.
Tengo el recibo de la multa, claro, pero no copia del impreso en el que me declaraba como conductor.

Pues bien, después de llamar a Jefatura de Tráfico de Navarra me dicen que en el ordenador no figura la identificación del conductor -identificación que ellos EXIGEN cuando se entrega el impreso y que cumplimenté marcando la casilla y firmando- mando un fax con la reclamación y llamo a León para verificar que lo tienen.
La Srta. que me atiende me dice que llame en media hora por el fax pero que le comente el problema. Así pues le comento el problema, a lo que me pregunta si he mandado alguna documentación. -La documentación se la envió a ustedes la Jefatura Provincial y no tengo copia, sólo el recibo- le digo.
-Tiene Ud que pedir copia siempre- me responde. -Srta. yo no he nacido aprendido. Si hay que tener copias siempre, den ustedes copias siempre-
-Para la próxima vez ya lo sabe-
-Estoy deseando que me multen de nuevo para perfeccionar el sistema. Buenos días-