Iba a escribir un poco sobre política, o más bien sobre los gilipuertas que se piensan que sus opciones políticas son las únicas aceptables y que tienen derecho, y a veces el deber, de imponerlas por cojones, que es muy ibérico.
Lo gracioso es que esta descripción vale tanto para unos como para otros, porque igual de matón es el que añora el yugo y las flechas como el que se cree un gudari y por tanto con derecho a amenazar a los demás para que salten a su comba.
Pues mirad, a mí, que la cosa me pilla en el centro, me la traéis al pairo, idiotas. Tantos unos como otros sois el ejemplo más palpable de que para algunos la evolución se paró cuando el primer mono le dio a su vecino con un palo, y en eso seguís.
Así que nada, con un poco de suerte seguiremos adelante a pesar de ellos, con la esperanza de que a base de darse en la cabeza unos a otros estén entretenidos lo suficiente como para que podamos vivir tranquilamente entre medio, que al final es lo que hace a la humanidad lo que es: Sobrevivir a nosotros mismos.
Habéis tenido suerte de que cambiase de idea, porque este tema aburre un huevo.
sábado, 30 de junio de 2007
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1 comentario:
Vaya, y yo que pensaba que estaba leyendo a Arturo Pérez Reverte y resulta que eres tú. En fin, qué tiempos corren Dios mío... Por cierto, menos mal que no has hablado de politica porque se podía liar gorda.
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