Se ha muerto Luciano. Qué grande eres, amigo, y que gran hueco dejas tras de tí, en todos los sentidos. Te echaremos de menos, Pavarotti.
En otro orden de cosas, está a punto de pasar mi primera semana en el nuevo colegio. Es como lo esperaba; pequeño, acogedor y con buenas compañeras/o. Mañana es el primer día de los niños, pero no haremos gran cosa. Intentaré aprenderme los nombres (ahora que ya he olvidado los anteriores, para hacer sitio) y las clases.
Debería ser pan comido, lo que no sé es si seré yo el comido o el trabajo.
Hace aproximadamente tres meses que no veo ni un telediario, ni me importa. Supongo que sigue habiendo guerras en tres o cuatro sitios que salen y en veinticinco que no salen. El fútbol seguirá siendo el 99% del tiempo de deportes y lo demás se llena con chorradas. Si me he perdido algo que me lo manden por correo a mi dirección falsa.
Por fín, tras un mes y diez días de espera, he recibido mi nuevo carné de conducir. Parece infinitamente más práctico que la sábana santa rosa que tenía hasta ahora, y al parecer se puede lavar al menos una vez. Lástima que voy a llevar una foto que tenía por casa los próximos diez años. Espero que no me lo pidan mucho.
Mañana es viernes. Perdonad que no salte de alegría pero tengo que currar. Durante septiembre libro los domingos por la tarde, un rato. Chupi hey.
jueves, 6 de septiembre de 2007
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