Ha sido un año un tanto extraño. Algo más de un año realmente. Revelador, intenso, triste, un año de pensar, de hacer introspección. De llegar a la conclusión de que no sólo no he alcanzado metas que realmente me importen, sino que además por el camino he perdido el norte de otras, ahora lo sé, más importantes.
Comentaba mi buen amigo Javi en la entrada anterior que tratamos de ser como queremos llegar a ser.
Yo no sé como quiero llegar a ser, pero sé como no quiero ser, y a la vista de los acontecimientos algo debo estar haciendo mal. No, no estoy contento, y no estoy contento porque hay gente descontenta por mi culpa, y eso es algo que no me gusta.
He usado la palabra culpa, pero no es culpabilidad lo que siento. La intención es lo que cuenta, y mi intención, a pesar de lo que piensen algunos, no es mala.
Sin embargo sí que soy la causa y no puedo negar mi responsabilidad en mi propio malestar, y en el de otros.
A menudo pienso que cada cual es como es, y que hay que convivir con aquellos que te aceptan como eres, y olvidarse de aquellos que no lo hacen. También a menudo pienso en que sería más fácil ser como el resto del rebaño, y encajar con la mayoría.
Nada de eso importa, sin embargo, para la meta de ser una buena persona. El objetivo al final sigue siendo el mismo. Al final, sólo estás tú. Tú mismo.
viernes, 31 de julio de 2009
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2 comentarios:
Cuesta mucho el aceptanos tal y como somos, pero cuesta mas el aceptar a los demas tal y como son.
Hay gente con la que nos apeteria poder estar agusto, pero con la que no nos es posible.
Eso nos impulsa a tratar de ser de otra manera para encajar, pero es (en mi opinionde ser ) un error.
Debemos tratar de cambiar aquello que no nos gusta de nosotros mismos, no lo que nos parece que no gusta a los demas. Porque eso, aparte de ser algo que solo podremos suponer (por mucho que preguntemos) sera algo distinto segun con quien nos encontremos.
Eso no quiere decir que no podamos preguntar o pedir ayuda, sino que no tenemos que aceptar como cierto todo lo que nos digan.
Debemos tener nuestro propio criterio y preguntarnos si la gente con la que "queremos" estar es la gente con la que "debemos" estar para ser quienes queremos llegar a ser felices (o no ser infelices).
Eso no quiere decir que no debamos pasar tiempo con esa otra gente, sino que tenemos que hacerlo cuando hagan algo que tambien nos apetezca hacer a nosotros.
Claro, esto es algo que me vale (por ahora) a mi. Si a ti no te vale, tendras que buscar tu propio camino :p
Y es que al final Javi, en cada encrucijada de esta vida cada cual es cada cual, y elige y se enfrenta a las cosas solo.
Al final, como decía, sólo estás tú mismo.
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