Y no, no voy a hablar de mis fotos, sino de películas.
Hoy, como muchas otros lunes, he ido al cine. La peli que hemos visto es lo de menos, pero para los que les pique la curiosidad, era la tercera entrega de las aventuras de Jason Bourne.
El caso es que, otra vez, tenemos una película de acción en la que se empeñan en que no veamos absolutamente nada de dicha acción. Travellings borrosos, escenas desenfocadas, tomas cámara en mano con vibraciones a propósito... Un siglo de evolución tecnológica para hacer PEORES tomas.
Realmente no lo entiendo. ¿Es que ya no hay coreografías que se dejen ver o simplemente les mola que todo sea absolutamente confuso? En Salvar al soldado Ryan puede que la cosa tuviese su sentido; Al fin y al cabo querían darle ese toque de reportero de combate que desembarca con las tropas, pero en una pelea entre dos tíos dentro de un despacho... ¿Quién tiembla? ¿El espectador? ¿El cámara va sobre patines con ruedas cuadradas? ¿Tiene Parkinson? ¿Salió la noche anterior?
Llevamos ya diez años aguantando la tontería de esta moda que no tiene nada de interesante y mucho de boberío y de tapar lo que no se puede/quiere hacer bien, y creo que ya vale. Creo que se puede grabar el interrogatorio a un actor sin hacer que el espectador tenga que estar enfocando su nariz constantemente para no perderse.
martes, 21 de agosto de 2007
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1 comentario:
Lastima que todos estos comentarios caigan en saco roto. Habra que quemar coches y volcar contenedores para que alguien se de por aludido...
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